
El norteamericano
Shane Mosley abandonó temprano el hotel Oasis y, acompañado de su equipo, se dirigió al aeropuerto para volar a Estados Unidos. Se fue con la satisfacción de una misión cumplida, de haber triunfado en una pelea de alto nivel sobre el mexicano
Pablo César Cano en la Arena Oasis, que registró el lleno.
