“Es como si Messi jugara en San Lorenzoâ€, dijo, sin vueltas, Marcelo Tinelli, en un intento por situar a semejante Ãcono mundial en el tablero del deporte argentino. O, sin ir más lejos, como si Michael Jordan o Magic Johnson vinieran a jugar la Liga Nacional de Básquet.
La fastuosidad del Palacio Duhau, en Buenos Aires, encajaba perfecto con la dimensión del deportista agasajado, aunque chocaba con la humildad de un tipo que podrÃa jactarse de lo que quisiera pero tiene un perfil bajo y una inteligencia que permiten entender por qué llegó a ser lo que es: a Giba, el capitán de la mejor selección brasileña de vóley de la historia, le sobró sencillez al ser presentado como nuevo jugador de BolÃvar, el equipo del conductor y empresario de la TV, a quien tanta sonrisa no le cabÃa en la cara.
Tinelli tiró la casa por la ventana y cerró trato con un galáctico: el pibe que nació en una favela y no sólo llegó a ser el mejor jugador del mundo por largos años, sino que hizo mejores a sus compañeros (como Maradona o Jordan) en una selección que ganó absolutamente todo en una década de oro. Giba, una mezcla formidable de talento y “ganas de ganar†–como él dice–, fue Jugador Más Valioso de los Juegos OlÃmpicos 2004, la Liga Mundial y el Mundial 2006 y la Copa del Mundo 2007.
Su grandeza, claro, no está sólo en la cancha. Ayer, en un desayuno con Tinelli, en el cual Mundo D estuvo entre los exclusivos invitados, el brasileño mostró que es un ser especial. Dijo que está aquà para crecer, porque siente que su amigo Javier Weber, ahora su DT y ex compañero en Brasil, es una persona especial. Y él quiere, entre otras cosas, descubrir la paciencia de los equipos del hombre con el que compartió el plantel de Chapecó hace largos años y que ofició de anzuelo.
Lejos de poses de estrellita, Giba, que ganó todo lo imaginable, no deja de disfrutar: “Sigo siendo el mismo niño que empezó a jugar hace 20 años. Siento, claro, una gran responsabilidad en Brasil, porque representamos a 200 millones de personas, y ahora aquÃ, pero el dÃa que pierda estas ganas de ganar será el momento de retirarmeâ€.
Al combo de plasticidad y potencia adentro de la cancha, le agrega inquietud intelectual: fue el primer brasileño en jugar en Rusia y dice que ya mismo se pondrá a estudiar español y buscará convertirse en un embajador.
“Argentina es un paÃs que me encanta. Y quiero hacer mucho por el vóley argentino. Dejen las rivalidades para el fútbolâ€. El Pelé del Vóley, como muchos lo bautizaron, será la megaestrella de la Liga Argentina. Parece mentira, pero desde ayer es una noticia de esas que sacuden a cualquiera.
Deportes
punto com punto ar
version beta 1
“Es como tener a Messi en San Lorenzoâ€
2012-05-14 09:13:20 |